MÓNICA CALLE/ADRIANA HERREROS | 08 DE NOVIEMBRE DE 2011
En 1985, antes de la caída del muro, la Fundación Juan March organizó, bajo el título "Vanguardia rusa, 1910–1930. Museo y Colección Ludwig", la primera exhibición sobre la vanguardia rusa celebrada en España, además de ofrecer en años posteriores diversas muestras dedicadas a destacadas figuras de esa vanguardia (Malévich, Ródchenko, Popova).
Faltaba dedicar una exposición al tiempo histórico transcurrido entre el gran experimento de la vanguardia rusa —que precedió a la época de Stalin— y el arte soviético decididamente postmoderno, que advino tras su muerte: el arte de la época del dictador, que resulta bastante desconocido, ha sido objeto de escasas exposiciones tanto en la antigua Unión Soviética como en Europa o América, y con frecuencia ha sido clasificado como un arte derivativo y propagandístico, al servicio de la ideología y la educación de las masas.
Por eso, esta fascinante muestra dedicada a Deineka es una buen noticia. Integrada por más de 80 óleos, algunos de gran formato, completados por fotografías, audiovisuales, obra sobre papel, libros infantiles, carteles y revistas, hasta un total de 250 piezas, entre obras y documentos, podrá visitarse hasta el 15 de enero.