MÓNICA CALLE | 29 DE NOVIEMBRE DE 2011
Desde los kilts de las Tierras Altas de Escocia hasta las múltiples camisas de leñador que cuelgan del armario del fotógrafo Terry Richardson, la historia de la moda nos ha ido familiarizando con términos como tartán, Príncipe de Gales o pata de gallo. Y es que el estampado de cuadros es el estampado por excelencia.
Y la temporada otoño/invierno 2011-2012 está más que nunca marcada por este estampado. El cuadro es una tendencia recurrente desde hace un par de años en las pasarelas de Milán, Paris y Nueva York que no tiene pinta de desaparecer en un futuro cercano. Lo que distingue a esta temporada de las anteriores es un "aburguesamiento" del estampado. Diseñadores como Dolce & Gabbana, Alexis Mabille o Issey Miyake y marcas como Burberry Prorsum abandonan los hombres rudos con camisa de leñador para apostar por el lujo, la elegancia y las referencias a la tradición.
A partir de ahí, en todas sus versiones, aplicado a una gama de piezas variada y en una paleta de color más amplia, es una de las tendencias claves en moda masculina para este, por ahora, cálido invierno.