ADRIANA HERREROS | 27 DE JUNIO DE 2012
Según la RAE, turbulencia (Del lat. turbulentĭa) significa,
1. f. Cualidad de turbio o de turbulento.
2. f. Confusión, alboroto o perturbación.
3. f. Zona en que se desarrolla un movimiento turbulento.
Un poco de historia, otra vez. Leonardo da Vinci fue el primer científico en interesarse por este proceso y en utilizar la palabra italiana torbolenza. En su Estudio sobre las turbulencias, dibujó y observó con una atención particular el momento de transición que conduce del flujo laminar -se denomina flujo laminar o corriente laminar, al movimiento de un fluido cuando es ordenado, estratificado, suave- al flujo turbulento cuando surgen los remolinos, espirales, volutas y otros motivos que se regeneran sin cesar.
Al contrario que otros estados de la materia llamados estables o equilibrados, los procesos turbulentos son extremadamente inestables e irreversibles pero, por encima de todo, son imprevisibles.
Actualmente, ya sea con la ayuda de nuevas tecnologías o de dispositivos rudimentarios, de imágenes virtuales o de dibujo tradicional, múltiples artistas exploran las posibilidades plásticas y filosóficas de la noción de turbulencia. Asimismo, dichos artistas elaboran diversos sistemas de notación gráfica, pictórica o escultural que permiten cartografiar, medir, ilustrar estos movimientos desconcertantes e imprevistos de la materia. 
Una interesante exposición, en el Espace Culturel Louis Vuitton reúne las obras de diez artistas de diferentes nacionalidades que exploran de múltiples maneras (a través de máquinas, imágenes, procesos físicos) el arte de jugar con la turbulencia. Vórtice, flujo, aceleración, efervescencia. Lejos de los desórdenes amenazadores del caos total, las obras aquí presentadas funcionan a modo de "turbinas" generadoras de procesos, de estructuras y de formas en constante devenir. 
El orden y el desorden estrechamente mezclados crean un campo fecundo y dinámico. Nos gusta.