ADRIANA HERREROS | 13 DE JUNIO DE 2011
Con más de diecisiete mil islas y una población de 240 millones de habitantes, Indonesia es el cuarto país más poblado del planeta. En el centro de la isla de Java se encuentra la ciudad de Yogyakarta, un auténtico hervidero artístico marcado por sus creencias ancestrales, su historia y su geografía, constante fuente de inspiración para sus artistas. Al igual que las obras presentadas en la exposición Trans-Figurations - Indonesian Mythologies, Java representa el cambio, una tierra que se expresa a sí misma incesantemente, moviéndose y gimiendo, expresiva y animada, fuerte y frágil. Allí, a los pies del volcán Merapi (uno de los más activos del planeta), vive gran parte de los once cradores cuyo trabajo será presentado en el Espace Culturel Louis Vuitton.

El término cristiano Transfiguración -transformación, un cambio de forma de modo tal que revela su verdadera naturaleza- parece corresponder al deseo de cambio que se aprecia en las esculturas de Agung Kurniawan, que hacen revivir los tradicionales teatros de sombras, y en los ángeles contemporáneos de Heri Dono. En los vídeos “War of Java” y “Pilgrims and Plagues”, Jompi Jompet evoca los espíritus de los antepasados y transporta las danzas y procesiones a diferentes espacios. Las “autoficciones” de Arie Dyanto, los dibujos poéticos y narrativos de Bayu Widodo y los dibujos “Cristianos” de Ariadhitya Parmuhendra cuestionan tanto la posición del artista como el estatus de la sociedad indonesa. La instalación de Tintin Wulia expresa la aleatoriedad y el determinismo de la noción de nacionalidad en un país que ha experimentado varias ocupaciones y que ha construido su identidad a partir de los episodios traumáticos de su historia.

Las figuras híbridas que ilustran bordados y murales de Eko Nugroho sobre las paredes, así como los “Fire-eaters” de Mella Jaarsma instalados en los escaparates de la Rue de Bassano se convierten en los nuevos héroes de una fingida mitología contemporánea. El arquitecto Eko Prawoto ha construido con gran simplicidad un imponente templo modernista con más de 1.800 cañas de bambú, mientras que el director y productor Garin Nugroho despliega una vídeo presentación en diferentes capítulos, basada en una escultura como símbolo de la madre protectora.
Una exótica delicia solo para tus ojos. De visita obligada.