MÓNICA CALLE | 21 DE NOVIEMBRE DE 2011
Famoso por documentar la escena musical de Manchester desde el punk hasta Oasis -pasando por The Smiths y Stone Roses-, el fotógrafo Kevin Cummins disfrutó de total acceso a la banda británica Joy Division durante sus tres años de existencia.
El resultado es una colección de fotografías que se han convertido en sinónimo del grupo. Según el propio Cummins, su estrecha relación con ellos le permitió "capturar su callada introspección fuera del escenario, la cercana relación entre los miembros del grupo y su legendaria energía en las actuaciones en directo."
Cuando dirige su objetivo hacia Ian Curtis y compañía, convierte a la inhóspita ciudad industrial de Manchester en escenario de varias de las instantáneas, pero es en las fotos de conciertos y sobre todo en los retratos intimistas de los miembros del grupo donde consigue atrapar la esencia tenebrosa, torturada y melancólica de Joy Division.
Si te apecerte darte un capricho, las fotografías pueden comprarse a través de la web de la galería a partir de 1000€. Un regalazo.