ADRIANA HERREROS | 07 DE SEPTIEMBRE DE 2012
Puede que en nuestros campus universitarios no existan las hermandades, las cheerleaders oxigenadas ni el spring break. Puede que el capitán del equipo de fútbol no se quede siempre con la guapa ni que los nerds de tez pálida se encierren en algún garaje destartalado a idear la siguiente startup de éxito. No, eso aquí no pasa.
Pero juguemos a imaginar que esa mitología es también la nuestra; juguemos a desempolvar fotos antiguas de aquellos despreocupados días y recuperemos el look college.
Una temporada más, la beisbolera –también conocida como varsity jacket, letterman jacket o college jacket– se impone como prenda de entretiempo. Una pieza que consideramos básica e imprescindible en tu armario. El contrapunto desenfadado a un outfit de oficina (sí, has leído bien) y la prenda definitiva para salir a bailar (y triunfar).
Pero ahora, un poco de historia. Parece que todo comenzó ni más ni menos que en la Universidad de Harvard. El equipo de béisbol de esta escuela universitaria bordaba una H en el pecho izquierdo de las camisas grises de franela de sus jugadores, con ello distinguía a los que más destacaban durante la temporada deportiva. Después pasó a bordarse también en las chaquetas de lana con mangas de piel y gomas en puños y cintura (al estilo de las cazadoras Harrington) del equipo. Y así, hasta hoy.
Hoy en día todavía es la prenda característica de los pitchers, especialmente útil para mantener calientes sus músculos del brazo. Y la apuesta segura para los jóvenes hipsters en las calles de nuestras ciudades.
Atrévete. Compra.