MÓNICA CALLE/ADRIANA HERREROS | 20 DE FEBRERO DE 2012
Creemos que Santos Trinidad pasará a los anales de la historia del cine español. Y si nos apuran, de la cultura popular. Lo tiene todo: es solemne, contenido, inesperado, de genio incontrolable, chulo, cañí, hortera y no tiene nada que perder. Caballo ganador y caballo perdedor. Y sabemos que para Jose Coronado, habrá un antes y un después tras esta interpretación.
El actor madrileño se forma en la escuela de Cristina Rota y tras trabajar en varias obras de teatro, se dedica plenamente al cine y la televisión con cierto éxito como el perfecto galán. Progresivamente empieza a decantarse por personajes más interesantes, con mayor potencial y mejora interpretativamente, destacando en varias series de televisión de máxima audiencia. Tras encarnar en varias ocasiones a policías o detectives de fuerte carácter, el director bilbaíno Enrique Urbizu confía en él para darle un personaje especialmente polémico: el del policía corrupto Rafael Mazas de La Caja 507. Y aquí comienza la intensa colaboración entre esta extraña pero fructífera pareja.
Parece que Jose Coronado ha encontrado en este tipo de personajes fronterizos una veta interpretativa más acorde a sus apetencias personales y el directos vasco a un actor noble y entregado. Queremos más.