MÓNICA CALLE/ADRIANA HERREROS | 16 DE NOVIEMBRE DE 2011
La historia cuenta que Joe Frazier solicitó formalmente al presidente de los Estados Unidos, al mismísimo Richard M. Nixon, que se suprimera el castigo contra Muhammed Ali (a quien se le había despojado del título de campeón del mundo por negarse a servir en el ejército) para poder batirse con él y legitimar así su nuevo título mundial.
Tres fueron las ocasiones en las que estos dos astros del boxeo compitieron por un título.
El 8 de marzo de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva York se libró el primer combate entre Frazier y Ali, que pasará a la historia del deporte como "La pelea del siglo"; Ali hizo gala de su mejores golpes pero Frazier logró neutralizarlo, en medio de una enorme expectación. Frazier derribó a Ali , siendo el ganador por puntos en decisión unánime del jurado.
Ambos volverían a enfrentarse el 28 de enero de 1974 nuevamente en el Madison Square. En esta ocasión, la victoria fue para Ali por decisión unánime del jurado.
El tercer combate entre Muhammed Ali y Joe Frazier se realizó en Manila, la capital de Filipinas, el 1 de octubre de 1975. Terminó con otro triunfo para Ali por retiro de Frazier después del décimo cuarto asalto, tras una amarga pelea donde Frazier (ya con un ojo lesionado y otro ensangrentado) luchaba casi a ciegas tras una feroz golpiza de Ali, quien hizo volar el protector dental de Frazier hacia las tribunas. La lucha de Manila acabó cuando Eddie Futch, el entrenador de Frazier, solicitó parar el combate al notar que su dirigido tenía graves lesiones en el rostro y balbucea incoherencias. El propio Muhammad Ali sufrió duramente con los golpes de Frazier y años después reconocería que en ese combate vió la muerte muy de cerca.
Ambos púgiles sostuvieron un resentimiento mutuo dentro y fuera del cuadrilátero. Estos días, Alí despide con honores a su eterno rival.