ELENA SARMIENTO | 07 DE FEBRERO DE 2012
El tiempo vibra a ritmo de jazz con la nueva edición limitada de relojes Oris. Dedicada a uno de los músicos más célebres del West Coast Cool Jazz, Chet Baker, el nuevo Oris se inspira en la elegante nostalgia del célebre trompetista, encarnada en el tema que marcaría el resto de su vida: My funny Valentine.
Esta edición limitada tan solo cuenta con 1929 piezas, coincidiendo con el año de nacimiento del artista. Se trata de un reloj realizado en acero inoxidable con cristal de zafiro de doble curvatura y capa interior antirreflejo; un reloj sublime, lleno de detalles y matices que evocan la voz suave, melancólica, casi rota, del mito del jazz.
Bajo la doble esfera de zafiro, las agujas del reloj marcan las horas: horas que son compases de la eterna My funny Valentine. Impresa sobre el fondo negro, la partitura de los primeros acordes de la canción acompaña el transcurso del tiempo en clave de sol.
La silueta tallada en el reverso de la caja de acero captura la esencia del genial Chet Baker: solitario, contenido, leve, totalmente absorbido por la música. Pura sutileza.
Este reloj, con pulsera de piel negra con impresión de cocodrilo y hebilla plegable de acero inoxidable, se presenta en un singular cofre que contiene un metrónomo de acción mecánica, marcando el tempo del legado del artista. 
Junto a Chet Baker, otros grandes nombres del jazz como Charlie Parker, Duke Ellington, Louis Amstrong, Dizzy Gillespie, Oscar Peterson o Miles Davis también han contado con su edición limitada Oris. Y es que, como decía Miles, “en la música, como en la vida, todo es cuestión de estilo”.