ESQUIRE / ENRIQUE TORRALBO / ALBERTO ORTEGA | 31 DE MAYO DE 2011
Hace una semana os enseñamos las tres maneras de llevar un pañuelo en la solapa.
Continuamos con otra regla básica del shopping: probarse la ropa, en este caso un traje, para que te quede perfecto.
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Por Esquire y Quique Torralbo + Alberto Ortega
¿Cosas que puedes comprarte sin necesidad de probártelas? Calcetines, calzoncillos (si conoces la talla) y pijamas. ¿Cosas que no? Todo lo demás.
Antes de comprar (un par de comprobaciones previas):
ABRIGOS. No te olvides de revisar el forro interior de la prenda. Asegúrate de que no tenga rotos o taras. Si te lo compras en verano, piensa que normalmente lo usarás con ropa más gruesa encima.
ZAPATOS. Dobla un poco la suela imitando el movimiento que se produce al andar; si el cuero sigue arrugado cuando el zapato vuelva a su posición original, mala señal ... Significa que la piel no es muy buena.
CAMISAS. Comprueba que los botones están bien cosidos y que los refuerzos de los puños y los cuellos no tiene roces. Si te gusta mucho su color, asegúrate de que a la luz del día luce igual que bajo los focos de la tienda (no siempre es así).
VAQUEROS. Vuelve los pantalones del recés y comprueba que el tejido no está muy desgastado en la zona de la rodilla y la entrepierna (ahí se producen los primeros rotos). Si tiene aspecto deshilachado, busca otro par.
AMERICANA. Agarra con la mano un trozo del traje y estrújalo con fuerza. Cuanto más rápido vuelva a su posición original, más resistente es el material.