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EL Rat Pack

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El Rat Pack | De izq. a dcha.: Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Joey Bishop. Con todos ustedes... el Rat Pack.
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Año 1961, Kennedy inicia su mandato. En su carrera hacia la Casa Blanca, un singular grupo de artistas –el Rat Pack– lo apoya fielmente. Con Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr. a la cabeza, comparten fiestas con mafiosos y poderosos, aman a las mujeres más deseadas, beben hasta caer redondos, cierran los mejores casinos y clubs de Las Vegas y marcan un estilo que aún perdura.

JAVIER MÁRQUEZ SÁNCHEZ | 01 DE JUNIO DE 2011

Siempre bajo sus propias reglas, siempre apostando fuerte, siempre... a su manera.

-Éste es el mundo de Frank Sinatra. Nosotros sólo vivimos en él. —Dean Martin, 1961.  


-Soy negro, tuerto, judío y puertorriqueño. ¿Qué más se puede pedir? —Sammy Davis Jr.  


-Actuar no es nada. Te pagan 20.000 dólares por rodar una película. Quien diga que el trabajo de actor es duro es que no se ha pasado un día entero de pie tras una mesa de blackjack. —Dean Martin. 


-¿De qué te sirve ser poderoso si no puedes trabajar con la gente que quieres? —Frank Sinatra.  


-A mediados de los 50 conseguí actuar en salas vetadas hasta entonces a los negros. Incluso me permitían utilizar la piscina de los hoteles, aunque a veces algún cliente sureño obligó a que la vaciaran y la llenaran de nuevo. —Sammy Davis Jr. 


-Soy americano y estoy profundamente orgulloso de todo lo italiano que hay en mí. Sin embargo, estoy aún más orgulloso de todo lo escocés que hay en mí. —Dean Martin, alzando su copa de whisky.  


-Éramos dos italianos y un judío negro cantando y bromeando en el escenario. ¿Necesitas más espectáculo? —Frank Sinatra. 


-He dormido muchas veces bajo las estrellas… pero no me pidas nombres. —Dean Martin, 1978.  


-A Humphrey Bogart y Lauren Bacall no les gustaba el ambiente refinado de Beverly Hills, así que montaban sus propias fiestas. Allí acudía gente como David Niven, Judy Garland, Spencer Tracy, Tony Curtis y Janet Leigh, John Huston, el joven Sammy... y yo, por supuesto. La regla básica para ser admitido en el grupo era beber hasta caer redondo. Un día, organizamos un viaje todos juntos a Las Vegas que se convirtió en cinco días de juerga ininterrumpida. A la caída de la tarde de la última jornada, Lauren Bacall nos encontró a los últimos que resistíamos y nos gritó: “¡Parecéis un maldito hatajo de ratas [rat pack, en inglés]!”. Desde entonces, empezaron a llamarnos de ese modo. — Frank Sinatra. 


-¿Que qué es esa cosa llamada amor? Pues si tú no lo sabes, Frank, estamos perdidos... — Interrupción habitual de Dean Martin mientras Frank cantaba ‘What is this thing called love’. 


-Frank recelaba mucho de los tipos que no bebían nunca alcohol. Todo era diferente si tomabas vodka, ginebra o, mejor aún, bourbon o whisky. Eso sí, si te veía pedirte un Jack Daniel’s... ¡Guauuu! Aquello era especial. La cara de Frank se iluminaba. A partir de ese momento, lo tenías siempre pendiente de ti; no permitía que te faltase de nada, quería que lo pasaras bien. Una vez se me ocurrió pedir un refresco para combinarlo con mi whisky... estuvo a punto de matarme. —Sammy Davis Jr.

-“Dean, ¿por qué bebes?”; “Bebo para olvidar”. “¿Para olvidar qué, Dean?”; “No lo sé, Frank... ¡Se me olvidó!”. —Diálogo entre Frank Sinatra y Dean Martin en escena, 1961. 


-Cuando Frank decía que había que hacer algo, sólo Dino [Dean Martin] se atrevía a preguntar por qué. Sólo a él se lo permitía. —Sammy Davis Jr. 


-Lo siento realmente por la gente que no bebe alcohol. Cuando se levantan por la mañana, así es como mejor van a sentirse durante el resto del día. —Dean Martin, 1963. 


-Frank es la única persona que te invita a un cóctel nocturno y te recuerda que lleves tus gafas de sol por si se hace de día. —Sammy Davis Jr. 


-Voy a reír en vez de llorar / voy a coger la ciudad y a ponerla bocabajo / voy a vivir hasta que me muera. — Frank, cantando ‘I’m gonna live till I die’. 


-La Warner quería que Jack Lemmon pusiera el toque de humor a La cuadrilla de los once [Ocean’s Eleven, la película de 1960]. Yo les dije: “Jack... ¿qué?”. Al final, conseguí que le dieran el papel a Joey Bishop. —Frank Sinatra. 


-Estábamos Frank, Dean, Peter Lawford, Joey Bishop y yo. Algunos periodistas hablaban del Rat Pack y del clan Sinatra, pero a Frank no le gustaban aquellos motes. Por entonces, hubo una cumbre en París entre Eisenhower, Kruschev y De Gaulle. Frank dijo que nosotros deberíamos tener nuestra propia reunión en Las Vegas. Allí nos fuimos. Nos anunciamos como La Cumbre. —Sammy Davis Jr.  


-¿Sabes qué son los tipos solitarios? Perdedores, eso es lo que son. —Frank Sinatra.  


-Si las miradas fueran mamadas, nos la habrían destrozado. —Dean Martin, 1978.  


-Cada jornada acabábamos juntos, cenando y tomando algunas copas; siempre estábamos juntos. Entonces, Frank me decía: “Aquí sólo hay tíos, Sammy, ¿dónde están las nenas?”. Yo llamaba a algunos contactos del Hotel Stardust y del Last Frontier y pedía que nos mandaran una decena de chicas de cada hotel. Nos sentábamos alrededor de una mesa larga y, poco a poco, iban llegando. ¡25 ó 30 chicas! Aquello era increíble. —Sammy Davis Jr.  


-Me llevo bien con Frank porque sólo hablamos de música, bebidas y mujeres. —Dean Martin. 


-Hola, colega. ¿Cómo anda tu pajarito? —saludo oficial del ‘Rat Pack’. 


-Nunca sin esmoquin en una fiesta nocturna. Como poco, traje oscuro; ni loco con traje marrón. Jamás esmoquin en domingo. —Frank Sinatra.  


-Tengo siete hijos maravillosos, pero no hace falta que aplaudan. No es ninguna proeza. El último lo tuve por teléfono. Las tres expresiones más usadas en mi casa son: “Hola”, “Adiós” y “Estoy embarazada”. —Dean Martin, en escena, 1966. 


-Frank era un tipo muy amable y generoso. Si le decías que te gustaba su corbata, te mandaba una igual. Si le decías que te gustaba su traje, al día siguiente tenías uno en tu casa. Si le decías que te gustaba su chica... al día siguiente iban a verte dos matones, Carmine y Nunzio. —Sammy Davis Jr. 


-Para ser un asesino, no era mal tipo. Solía llamarme para que actuase para él... Y yo siempre iba. Pagaba bien y tampoco quería decepcionarle. En realidad, yo no le caía bien, no sé el motivo, pero tampoco me importaba. — Dean Martin, sobre el capo mafioso Sam Giancana, amigo de Frank Sinatra.  


-A Giancana le encantó Judith Campbell desde que se la presenté. Le dije: “Es la novia del Presidente de los EE UU”. Y entonces la convirtió también en su chica. —Frank Sinatra, ‘celestina’ de altas esferas. 


-JFK hizo grandes cosas, pero jugó con fuego. Al principio fue uno de los nuestros. Nosotros le apodábamos Pollito. Incluso, por él, nos rebautizaron como el Jack Pack. —Sammy Davis Jr. 


-¡Canta más bajo, Sammy! ¡Hay dos gánsters intentando dormir en aquel rincón! —Dean Martin, en el Villa Venice, el club de Sam Giancana, 1962. 


-Cuando el jefe del estudio se enteró de mi romance con Kim Novak, quiso que la Mafia me diera una lección. Frank se enteró y me recomendó que me tomara unas vacaciones. —Sammy Davis Jr. 


-Fui a un nuevo médico y me preguntó cuánto bebía. “36 tragos al día”, le dije. Pensó que bromeaba. Le expliqué que bebía una botella de Jack Daniel’s diaria, lo que equivale a unos 36 tragos. Me preguntó con mala cara que cómo me sentía al despertarme por la mañana. Le contesté que no lo sabía. Siempre me levanto por la tarde. No era el médico más apropiado para mí.—Frank Sinatra.

-Frank y Dean bromeaban sobre mi color en el escenario. Me decían: “Sonríe, Sammy, para que podamos verte”. Sólo los buenos amigos pueden hacer eso. Era parte del show. Nos daba igual si alguien se escandalizaba. —Sammy Davis Jr. 


-[Chiste en escena] Dean Martin: “¡Jesucristo!”; Frank Sinatra [apareciendo desde fuera del esceneario]: “¿Me llamabas?”. — Las Vegas, 1963. 


-En medio de mis canciones, Frank aparecía por detrás con pancartas del tipo: “Queremos chicas gratis” o “No pienses, bebe [don’t think, drink]”. A veces, sólo era publicidad de su restaurante: “Vengan a cenar al Puccini”. —Sammy Davis Jr. 


-[Diálogo en escena] “Hablemos de política, Dean. ¿Crees que los israelíes deberían salir de El Líbano?”; “Tan rápido como puedan, Frank”; “¿Por qué, Dean?”; “¿Bromeas...? ¿Alguna vez has estado en El Líbano...?”. —Frank y Dean en escena, 1983.

-¡Si quieres oírnos cantar, cómprate un disco! —Respuesta de Frank Sinatra a los espectadores que se quejaban en las actuaciones del ‘Rat Pack’ por ver en escena más chistes y parodias que canciones. 
Cuando bebes / todo el espectáculo te gusta. / Cuando bebes / te da por pensar / y cambia tu punto de vista. / Pero cuando estás sobrio / todo el día es gris. / Sí, cuando estás sobrio / la vida es sufrimiento. / Así que sigue bebiendo. —Apertura de Dean Martin con letra adaptada para ‘When you’re smiling’. 


-Cuando andábamos de fiesta, Dean se retiraba el primero, siempre le decía a Frank que tenía alguna chica en la habitación (de lo contrario no le hubiera dejado marcharse), pero en realidad sólo quería largarse para ver algún western por televisión y beber a solas. —Sammy Davis Jr.


-Creo que va a llover. —consigna del ‘Rat Pack’ para indicar que la fiesta estaba decayendo y había que buscar acción en otra parte.
Es sólo dinero. ¿Qué importa? Lo ganas, lo pierdes y lo vuelves a ganar. Así es la vida. —Frank Sinatra. 


-Tal vez piensen que estos chicos tienen el pelo muy largo. ¡Noooo, qué va! Lo que pasa es que tienen el cuello muy corto. —Dean Martin, presentando a los Rolling Stones en televisión, en 1965 


-¡Qué chica tan insistente! Anoche estuvo aporreando la puerta de mi camerino durante cuarenta y cinco minutos. ¡Cómo iba a dejarla fuera!—Dean Martin en escena, 1964. 


-Si no puedes comportarte como un amigo leal, vete a la mierda.—Frank Sinatra.  


-Nadie llega a conocer de verdad a Dean Martin. Eso solía decir mi segunda mujer. —Dean Martin, en una entrevista, 1981. 


-Me emociona escuchar a Michael [Jackson] decir que me quería como a un padre, y que siguió los consejos que le di cuando era un crío. Yo también le quiero como a un hijo. —Sammy Davis Jr., 1988.

 
-Ojalá lleguen a los cien años y la última voz que oigan sea la mía... —Frank Sinatra, el 25 de febrero de 1995, al concluir el que sería su último concierto. 


-Cuando yo muera, Frank y Joey serán los únicos que queden. Luego ellos serán los siguientes y estaremos juntos de nuevo. ¡Maldita sea, qué bien vamos a pasarlo! —Dean Martin, otoño de 1995.  


-¡Que empiece la acción! —Grito de guerra de Frank Sinatra. 

Archivado en Cine Fiestas Música
4 comentarios
  • 1 27/07/2011 a las 00:07:28h
    Back to the sixties right now!!!!.
  • 2 20/06/2011 a las 09:06:35h
    Joder despues de leer esto me pregunto donde hemos llegados los tios, matrimonio,hijos, partidos de paddle.Necesitamos otro Frank en nuestras vidas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    ¡Que empiece la accion!.
  • 3 20/01/2012 a las 07:01:31h
    lo que falta en este mundo es un referente así, pero femenino.......
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