ADRIANA HERREROS/MÓNICA CALLE | 26 DE JULIO DE 2012
¿Qué buscamos exactamente al cubrir nuestra mirada con unas gafas? ¿Camuflarnos o llamar la atención? Sin duda, ambas cosas: pasar desapercibidos pero sin dejarnos el estilo en casa. Se puede. Y si hay una firma en el mundo del eyewear que sabe de esto, esa es Ray-Ban.
A lo largo de sus 75 años de intensa trayectoria y de honda e indeleble huella en los dictados de la cultura popular, Ray-Ban se ha revelado indispensable para estrellas del celuloide, para muchos y variados hombre de estado, para los roqueros... Iconos culturales todos ellos que han multiplicado exponencialmente su aura, convirtiendo a estas legendarias gafas en sinónimo de distinción, carácter y elegancia.
De las Ray-Ban Aviator, esas gafas antidestellos popularizadas en la década de los años treinta por lo héroes de aire del ejército estadounidense, que comenzaron a venderse al público en 1937; a las Ray-Ban Wayfarer, las gafas del Hollywood del glamour y del derroche de la década de los años cincuenta, las gafas de James Dean en 'Rebelde sin causa (1955)', uno de los accesorios de moda más reconocibles de la historia de la moda; pasando por las Ray-Ban Clubmaster, nuestras favoritas, las gafas retro por excelencia, el accesorio definitivo que lució Malcolm X con una elegancia irrepetible, ahí va nuestra fotogalería homenaje a las gafas definitivas.