ESQUIRE | 25 DE ENERO DE 2012
La idea con la que nos encontramos es sencilla: Fusionar mixología y gastronomía con las cuatro tónicas de la edición Heritage Schweppes a través de las originales creaciones de Javier de las Muelas y Elena Arzak. Y ahí, precisamente, reside su mérito, en hacer parecer fácil lo difícil. Un cuatro para cuatro: Cuatro creaciones mixológicas (combinados) y cuatro creaciones gastronómicas. Una a una. Matrimonios perfectos que se retroalimentan en una sinfonía para la vista, el olfato y el oído.
Empezando por un gin tonic o vodka tonic fresco, maduro y con un elegante retrogusto final. Pimienta definida y agradables notas picantes en su justa medida con ginebra The London Nº 1 o vodka Grey Goose y tónica Schweppes Heritage Pimienta Rosa. Un trago, como el resto, creado por Javier de las Muelas para el que Elena Arzak propuso una crema de maíz y morcilla que potencia y equilibra la pimienta rosa.
En segundo lugar, el famoso bárman de Dry Martini, ideó une gin tonic o vodka tonic de Beefeater 24 o Belvedere con tónica Heritage Ginger & Cardamomo. Mezcla exótica, con aromas orientales y con un final especiado para la que la hija del ‘señor Miyagi de la gastronomía patria’ sirvió un bocado de manzana con kéfir y frutas atomizadas. Una forma de expresar la intensidad y matices terrosos para combinarlos con una frescura y equilibrio propios de un toque de foie.

En tercer lugar, de nuevo un gin tonic o vodka tonic de Tanqueray Ten o vodka Belvedere con tónica Heritage Azahar & Lavanda. Floral, fresco y delicado, para un final redondo aunque ligeramente amargo. Por eso, marida especialmente bien el arroz inflado con hongos, de Elena Arzak, gracias al profundo sabor a campo que convierte la amargura en magnífica acidez.
Por último, acabamos la velada con un gin tonic y un vodka tonic de Bombay Sapphire o Grey Goose, respectivamente, con tónica Heritage Original Indian Tonic. La raíz de loto con arraitxikis con su sabor a Mar con toques cítricos y de quinina que suavizan y complementan las notas intensas del combinado.
Tal y como nos comentaba la propia Elena Arzak, "hasta llegar a esto, han paso más de tres meses. Ha sido un trabajo codo a codo, con un constante feedback entre los dos. No dábamos un paso sin comunicárselo el uno al otro. Estamos satisfechos con el resultado y creo que se resume en un equilibrio casi perfecto para el paladar".