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20 Minutos

Sin un pelo (insano) de tonto

CRISTINA ROMERO | 24/2/2014
Si la tendencia natural de la mujer es preocuparse por esa invisible arruga que afirma tener, la del hombre es evitar por todos los medios que esas entradas que no tiene, sigan extendiéndose.

Una de las preocupaciones masculinas más acusadas. A veces cierta y otras una mera obsesión, pero en cualquier caso resulta importante y las claves para evitar la caída del cabello vienen en forma de útiles consejos y productos de uso diario.

El primer error que cometen los hombres es ponerse constantemente delante de un espejo. No para mirarse, sino para mojarse el cabello cada vez que un pelo se desplaza la cuarta parte de un milímetro. Abusar del agua es malo. Aunque parezca increíble, es mejor utilizar productos específicos para cada manía, los cuales saben tratar bien el pelo y no el agua, que no deja que respire.
(La leyenda de que el agua pudre el pelo es mucho más que una leyenda).

La segunda causa de la caída del pelo del aspecto insano que éste pueda tener, tiene que ver con el mal uso que se hace de cada producto. O simplemente de la falta de ellos en el mueble del baño. Sólo son necesarios algunos minutos para eliminar cualquier queja sobre el pelo.

Champú acorde a las necesidades y características de cada pelo, mascarillas, algún producto reparador o de mantenimiento si se nota la ausencia de brillo y cera para fijar el cabello rebelde.

No existen milagros, pero si se cuidan las pequeñas actividades rutinarias de este cuidado masculino, los resultado pueden ser más que positivos, logrando así el efecto deseado. La primera clave está en el lavado del pelo; hay que aclararlo muy bien para evitar picores y reacciones alérgicas que suelen derivar en tratamientos dermatológicos.

No hay que abusar de las mascarillas, pero sí una vez a la semana o cada quince días. En este sentido el cabello del hombre y el de la mujer juegan en la misma liga: en ambos casos lo verdaderamente importante es mantenerlo hidratado, tanto en pelos gruesos como finos.

Las vitaminas pueden ser beneficiosas si se uno sabe distinguir entre complemento al cuidado del pelo y milagro. Aquí no se habla de Popeye y no hay espinacas por ningún lado, así que los milagros y efectos de un día para otro, mejor olvidarlos. El uso de vitaminas son meramente un complemento que, junto con una alimentación sana y baja en grasas, puede ayudar a que el pelo sea más fuerte y resistente a las caídas y paso del tiempo.

Cepillar el pelo antes de dormir y al levantarse ayuda a eliminar las partículas muertas y la suciedad y, por muy insulso que parezca, todo influye en la pérdida del pelo. (Sólo cepillar, no cardar. Algo ligero y rápido, no una sesión de belleza y un reto para demostrar la fuerza).

Importante también es el uso de fijadores. La gomina es menos recomendable que la cera por los componentes. La cera está pensada para un uso diario y efecto natural (con componentes poco dañinos); sin embargo, la gomina es el peor enemigo que un hombre puede tener en el baño (después de su mujer si ésta ha quedado para cenar con amigas).

Ya no se buscan hombres con pegamento en el pelo y la gomina sigue apostando por ellos…

Cuidados básicos y sencillos, el mejor arma para erradicar este problema. Y todos en general.
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