BERTA ÁLVAREZ | 03 DE FEBRERO DE 2011

Llevamos años escuchando que si los microondas son cancerígenos, que si los móviles crean campos electromagnéticos tan peligrosos como para usarlos en una gasolinera o un avión, que si las pantallas de ordenador dan dolor de cabeza y a saber qué más... Quien no haya oído esto una o mil veces que pare de leer, porque en las montañas de Heidi seguro que no corre mayor peligro que el embestimiento de un macho cabrío. Para todos los demás existe Waves Guard, un dispositivo avalado científicamente que compensa los efectos biológicos de las radiaciones electromagnéticas, y restaura el ritmo natural del cuerpo humano.
Sólo tienes que pegar tu Waves Guard en la parte trasera de tu móvil u ordenador para estar libre de radiaciones, ya que restablece la compatibilidad electromagnética de los equipos electrónicos con las personas, sin oponerse, atenuar, ni absorber las mismas.
En definitiva, como su nombre indica, es un protector contra las malas ondas.