JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ | 02 DE AGOSTO DE 2011
Cuando el verano hace acto de presencia, el cielo se viste de gala. Un halo protector que potencia nuestros instintos primarios y nos incita sin remedio a expandirnos como hordas invasoras por bares y terrazas. Ahora, para que no decaiga el peligroso ritmo que empiezo a marcar, Grand Marnier nos propone una bebida diferente, inspirada en el momento más impactante del día en época estival (más allá de la barriga de tu vecino de tumbona): la puesta de sol.
Bautizado como Grand Sunset y presentado en un original vaso con forma de burbuja rojiza (como el sol al atardecer), la firma gala nos invita a probar un cóctel para todos los paladares. La forma de prepararlo es casi tan sencilla como la de beberlo: Se vierten 40 ml. de Grand Marnier Cordon Rouge a los que se añaden 80 ml. de zumo de naranja recién exprimido, 120 ml. de soda, mucho (mucho) hielo y unas gotitas de zumo de limón. Sin más. Fácil, rápido y extremadamente fresco. Una forma efectiva de combatir el calor saboreando las expresivas y golosas notas de un licor clásico entre los clásicos, elaborado a partir de la mezcla de los mejores cognacs envejecidos en barricas y aromatizado con naranja tropical Citrus Bigaradia, de ahí que el zumo ligue de manera tan armoniosa.

Grand Sunset promete convertirse en la sensación de lo que queda de verano y por ello podrás encontrarlo en más de cincuenta locales de la geografía patria. De entre todos, destacan Le Cabrera-Casa América, el Círculo de Bellas Artes o el Zero3 en Madrid; John Duck y la coctelería Torre Rosa en Barcelona; el Hotel Molina Lario y el Café Negro en Málaga; la terraza Barqueta en Sevilla o La Cristalería en El Puerto de Santa María. Nosotros ya tuvimos la suerte de abrir boca hace unos días desde el ático del Hotel Jardines de Sabatini, con vistas al imponente Palacio Real de Madrid (imagen). La experiencia no pudo ser mejor.
Pero además, Grand Marnier se ha sumergido en el mundo de la tecnología. Por eso, para los amantes de las prolíficas aplicaciones fotográficas para iPhone (entre los que me incluyo), acaban de lanzar Sunset Taker by Grand Marnier, gratuita y que confiere a cualquier imagen un efecto que la hace parecer tomada en pleno atardecer. Enfermos de los smartphones, he aquí vuestro (nuestro) cóctel perfecto: Grand Sunset con App al caer el sol. ¿Se te ocurre un plan mejor?