JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ | 06 DE ABRIL DE 2012
Viernes Santo, comercios cerrados, procesiones frustradas y lluvia, mucha lluvia. Los caprichos de la naturaleza nos convierten en esclavos de nuestros hábitos. En ocasiones, lo único que nos quedan son los recuerdos, la añoranza de sabores de la infancia, retrogustos a nostalgia que año tras año nos recuerdan que todo es más sencillo de lo que imaginamos. Al menos, la era de la telemetría nos facilita la vida en esos brindis tan felices de nuestra cotidianeidad.
Así se puede definir la iniciativa de Cafés La Estrella (que este año celebra su 125 aniversario) y la mítica confitería El Riojano, bautizada como Teletorrija y que casi llega a su fin (por ahora). Basta con acceder a la página en Facebook de Cafés La Estrella y hacer el pedido. Tras el éxito cosechado, cabe apostar que el año que viene volverá con mayor fuerza. Que así sea, hermanos. Buen provecho.