JAVIER MÁRQUEZ SÁNCHEZ | 23 DE ENERO DE 2012
Sherlock Holmes es casi con toda seguridad el personaje literario que más pastiches ha protagonizado. Aunque suene mal, eso del pastiche no es ningún insulto, sólo hace referencias a obras construidas a partir de personajes o tramas ideadas originalmente por otro autor. En este caso, si bien Arthur Conan Doyle 'sólo' escribió cuatro novelas y 56 relatos protagonizados por el detective consultor y su inseparable amigo y colega, sería una tarea insufrible listar todos los títulos publicados desde la muerte del escritor, ocurrida en 1930.
Aunque el canon original sea el santa sanctorum para los holmesiano (o sherlockianos), existen algunas obras que, por razones de calidad, sentimentalismo o información aportada, se han ganado el cariño y respeto de muchos fieles del detective. Entre ellas podrían citarse La venganza de Moriarty, de John Gardner, Las hazañas de Sherlock Holmes, de John Dickson Carr y Adrian Conan Doyle, Sherlock Holmes contra Fu Manchú, de Cay Van Ash, Estudio en terror, de Ellery Queen, Sherlock Holmes de Baker Street, de W.S. Baring Gould, La venganza del sabueso, de Michael Hardwick... En este listado tampoco faltan autores españoles que han firmado diversas aportaciones, notables en su mayor parte, a la bibliografía del personaje, como la saga de Rodolfo Martínez, las aproximaciones de Alberto López Aroca o la entrañable, Elemental, querido Chaplin, del gran Rafa Marín.
“Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan”, decía el maestro Borges, y eso es lo que parece estar ocurriendo en los últimos años. Y como ocurre cada vez que algo se pone de moda, llegan productos de limitado interés aunque muy populares, como la aburrida novela El caso del secretario italiano, de Caleb Carr, o las dos películas de Guy Ritchie (con un divertido y diestro aventurero decimonónico del mismo nombre que el detective), pero también obras que hacen honor a la fuente original, como la magistral adaptación televisiva de Steven Moffat y Mark Gatiss para la BBC, Sherlock, o la novela La casa de la seda, de Anthony Horowitz.

Suma de Letras acaba de publicar esta aventura que se presenta, 81 años después de la muerte de Conan Doyle, como la primera secuela oficial de Holmes. Siguiendo la estela de otros proyectos que intentan rentabilizar nombres con gancho, como Drácula o James Bond, los responsables de la franquicia buscaron un autor solvente para el encargo, que resultó ser el guionista y escritor de literatura infantil Anthony Horowitz. Éste sale airoso del desafío, con un texto que logra evocar el estilo genuino de Conan Doyle con una narración ágil y unos diálogos en la mejor tradición holmesiana.
Como tantos otros pastiches, la historia surge de un manuscrito del doctor Holmes rescatado tras su muerte de las cámaras acorazadas de Cox & Co., en Charing Cross, y en ella se dan cita todos los lugares comunes del universo holmesiano –o casi todos-, manejados con bastante originalidad por Horowitz para no caer en el cliché. Una lectura que no defraudará a los fieles del personaje y que supone una excelente puerta de entrada a su universo para aquéllos que lo descubran a través de la serie de la BBC o las películas –algo bueno han de tener- de Ritchie.
Puedes leer la sinopsis y ver detalles del libro en la web de la editorial.