111/02/2013 a las 17:01:58h Loyola, a través de su serie de intentos de recuperar su pierna -ella había sido sanada inapropiadamente, hizo un armazón donde pudiera estrechar la pierna, con severo, horrible, temible dolor -y tratando de estirar esta pierna hasta traerla de nuevo a la forma normal, él soportó temible, terrible dolor. La quebró de nuevo un par de veces y aún así no sanó apropiadamente, así que él tuvo una perpetua renguera. El ya no pudo más ser el galante entre las mujeres, y como resultado, él entró en una depresión, y entonces tuvo esa visión de los santos, etc., etc., y escribió sus ejercicios espirituales.
Me detendré sobre los ejercicios espirituales, sólo por un minuto, pero tomaré de allí. Loyola entonces quiso formar un ejército, pero cuando esto sucedió con sus ejercicios espirituales, esos ejercicios espirituales serían el entrenamiento básico para todos sus Jesuitas. Eso es por lo que TODOS ellos atraviesan. Eso es por lo que cada Jesuita atraviesa hoy.
Una de las máximas de los ejercicios espirituales es que si mi superior dice "negro es blanco y blanco es negro", entonces así es. Así es en sus ejercicios espirituales. Eso es lo que fue citado en JFK, cuando Kevin Costner está diciendo a su gente: "Hey, gente, nosotros debemos comenzar por pensar igual que la CIA. Negro es blanco y blanco es negro". Esa fue una revelación involuntaria de que los Jesuitas produjeron esa película, ya que ellos están citando a Ignacio Loyola en esa película de sus ejercicios espirituales.
Así que Loyola tuvo una voluntad indomable. El tuvo una voluntad de hierro, y fijó su mente en recuperar lo que el Papado perdió ante la Reforma. Y así, él fue al Papa, y el Papa en 1540 creó entonces la Orden Jesuita. Pero este hombre es un soldado, él es un abogado, y él reunió una legión de soldados y guerreros para recuperar lo que Roma hubo perdido, así como instituir un Gobierno Mundial para el Papa desde Jerusalén. Esto fue en 1540.
El lanzó la Orden en 1536. Fue arrestado por la Inquisición, y fue liberado, y fue al Papa; se arrojó a los pies del Papa. Estaría completamente a su servicio. El Papa les dio carta de autorización, y ese Papa fue Pío III. El Papa los autorizó a ellos, creó la Orden Jesuita; entonces él tuvo la protección Papal, y ellos comenzaron su temible historia de muertes y sangre. Y guerra tras guerra tras guerra tras guerra, ellas son todas atribuidas a la Orden Jesuita en alguna manera. Nobles Católicos con cantidad de dinero, donaron castillos y escuelas y dinero a la Orden Jesuita..
añade tu comentario
Acerca de...
Yema sobre cristal
Imagenes dibujadas y animadas con un iPhone por MAURO ENTRIALGO.