MAURO ENTRIALGO | 26 DE MAYO DE 2011
En su afán por eliminar elementos estéticos callejeros que no reporten sustanciosos ingresos al municipio, el ayuntamiento de la ciudad de Madrid ha declarado la guerra esta vez a los carteles autoportantes que anuncian menús del día. El alquiler del suelo de plazas, calles y avenidas a las grandes corporaciones para promocionar sus marcas es cada día más habitual al mismo tiempo que los desmesurados chirimbolos municipales publicitarios proliferan, pero estos familiares cartelitos que ayudan a la supervivencia de los pequeños empresarios hosteleros están empezando a ser retirados con la disculpa de que estorban a los invidentes.